Cuando deseamos incluir un nuevo hábito como es el de interpretar piano todos los días, nos invade la idea de que tenemos muchas ocupaciones y que no vamos a poder encontrar un espacio en nuestro congestionado horario para el estudio de nuestro instrumento.

 Para lograrlo debemos pensar en aquellas acciones o actividades que hacemos cada día, que no son indispensables ni aportan nada a nuestra vida. Por ejemplo, ver en televisión programas como novelas, noticias, series, chatear por redes sociales, utilizar video juegos, leer revistas de farándula, y todo lo que nos robe tiempo valioso para crecer como personas.

Sustituyamos estas actividades por algo que queramos introducir en nuestra rutina diaria como es el aprendizaje de un instrumento.  “Un modo de inhibir un hábito es desarrollar otro, tan positivo y satisfactorio como sea posible, para reemplazar al que se desea eliminar.

“Siempre que sea posible, este hábito debe ser antagónico al anterior, lo que significa que para formar un contra hábito, se precisa cierta dirección. Consecuentemente la atención debe centrarse en el nuevo hábito más bien que en el que se quiere abandonar.” (Kelly, 1982)

Por otro lado, los compromisos laborales muchas veces nos impiden encontrar tiempo para nuestros hobbies ó pasiones. Una gran manera de combinar estas dos cosas, es proponer en el espacio de trabajo una actividad recreativa o social que permita incluir lo que deseamos hacer. Por ejemplo, si nuestra pasión es el piano, podemos proponerle al Jefe o a la persona de Talento Humano, realizar mensualmente una tertulia donde, además de propender por un ambiente laboral sano, se interactúe alrededor de la música que interpretamos para nuestros compañeros de trabajo.  Esto no solo ayuda a encontrar espacios para nuestros hobbies, sino que también nos motiva a prepararnos y mostrar lo que hacemos con la música y el piano.

Angela Casal

Aprendeatocarelpiano.net

  1. KELLY, William A. (1982) Psicología de la Educación. Ediciones Morata S. A. Madrid, España.